martes, 5 de julio de 2011

Del Sacramento de la Penitencia al Sacramento de la re-conciliación


Opinar y profundizar a cerca del Sacramento de la Reconciliación en este momento histórico de la Iglesia y de mi vida, me llena de interés y de emoción.  A la vez exige de mí, como de todo cristiano, un compromiso real.  Dicha opinión es a la vez un imperativo a tomar una fuerte postura cristiana, personal e influyente al menos en los contextos más cercanos, fruto del discernimiento evangélico.  Es decir a realizar una crítica comunitaria de la realidad a la luz de la Buena Nueva, capaz de generar el caos necesario para fundar un nuevo cosmos.  Ahora bien, para enriquecer lo suficiente el tema y para comprenderlo mejor, abordaré desde una postura “intersubjetiva” las ideas principales del primer término de este ensayo, la palabra Sacramento.  Entonces sí abordaré la re-conciliación/ re-iniciación, con sus actuales riquezas y deficiencias en su estructura, pero también intentaré aportar algo para vislumbrar aquel cosmos deseado para este Sacramento en caos.  Dejaré como interrogante la reingeniería de los términos usados en este Sacramento.  Pues aunque para algunos son solo cuestiones de forma, diremos hoy que sólo a través de la forma podemos percibir y alcanzar el fondo, y por lo tanto si la forma contradice el fondo deseado, ésta nos conducirá a vivir y experimentar una vivencia en el fondo, no deseada.  Creo importante también responder a una interrogante en este trabajo. ¿El perdón de Dios depende de la vivencia del Sacramento?
Considero oportuno entonces iniciar refiriéndome al término Sacramento.  El cual “significa ‘cosas santas’… y por lo tanto alude a objeto, acción o estado relativo a la santidad.”[1]  Los griegos usaban el vocablo misterio para decir lo mismo.  Mientras que los romanos en el siglo I usaban la palabra Sacramento como: juramento secreto o acto juramentado <<uso  jurídico>>.[2]  Viene ahora lo interesante, los primeros cristianos preferían el término griego, el de misterio, para referirse a los signos de la Eucaristía y del Bautismo, a los sacramentos, pues son gestos que producen santidad, y por eso para aquellos cristianos son gestos que ofrecen gracia.  Pero dicha comprensión no era en el sentido fundamentalista en el que evolucionó después, como los únicos actos o gestos que ofrecen gracia o santidad.  De ahí que es innegable que “los Sacramentos son signos eficaces de la gracia… …y confiados a la Iglesia por los cuales nos es dispensada la vida divina”[3].  Pues estos son transparentes, es decir, signos inmanentes que nos ponen en contacto con la trascendencia.[4]  Pero realmente es difícil afirmar, si queremos ser fieles a la Palabra y a la tradición, que éstos sean “… instituidos por Cristo…”[5]  Esto no quiere decir que Él no se manifiesta efectivamente en ellos. Realmente Dios Trinidad se manifiesta trascendentemente en una infinidad de gestos simbólicos como lo menciona San Agustín, al elaborar una lista de más de un centenar de Sacramentos de Dios. De ahí que, para hablar hoy sobre la actual selección o canon de Sacramentos,[6] es necesario recurrir a una teología crítica que elabore una hermenéutica de la sospecha.  Sospecha que debe ser extendida: a la tradición eclesial generalmente excluyente,  conformada por varones, y a la interpretación de dicha tradición; a la historia, escrita la mayoría de las veces por una mano blanca, de la clase dominante y del género masculino.[7]
Hablemos de la Re-conciliación como Sacramento, sabiendo que en éste está presente Cristo, y que por lo mismo, debe estar estructurado de acuerdo a una sana orto-praxis, mediante la cual Él pueda ser transparentado.   Mas no por una, a veces, anticuada ortodoxia, que se anquilosa refugiándose en la legitimación de un supuesto mandato divino, interpretado exclusivamente por unos pocos, que buscan que su verdad tenga validez universal.  Esto ya no es aceptable hoy.  A través de este Sacramento, nos es dispensada, a las mujeres y a los hombres, la gracia, o la vida divina; ya que en la inmanencia de nuestros gestos en torno a la Re-conciliación alcanzamos la trascendencia de la conversión.  La razón de ser de este sacramento es acoger en la comunión de Dios y de la Iglesia a aquellos miembros de la comunidad que rompen con su compromiso bautismal.  Entonces este Sacramento al igual que los demás, no está reducido al rito que lo acompaña, o al momento de la confesión al sacerdote.  Es un largo proceso de conversión, en el que los cristianos tenemos la oportunidad de regresar a casa, hacia los brazos del Padre misericordioso, y de nuestra madre la Iglesia.  Esa es la gracia administrada en este sacramento, el don gratuito del perdón de Dios, cuyo símbolo o gesto es el rito de la confesión.  En el que confesamos nuestra fe, que Cristo es el Kyrios-Señor de nuestra vida, que somos parte de la misericordiosa comunidad cristiana, a pesar de los muchos errores cometidos a diario.  Por eso queremos regresar a ella y reconocer la trascendencia de nuestra vida en una comunidad de amor.  Y justamente allí está el desafío hoy, pues parece que la estructura actual no alberga todo lo antes mencionado.  Aunque en teoría sí lo hace, para esto basta leer el Catecismo de la Iglesia Católica, en el cual, desde los nombres dados a este Sacramento se nota su valor curativo en todas las dimensiones de la vida cristiana: personal y social-comunitaria.  Pero lamentablemente en la práctica no es así en muchísimos casos.
Si hablamos de la vivencia de este Sacramento hoy, creo que es necesarísima.  Y como lo decía antes, su estructura debe responder a las necesidades de la actualidad.  En torno a aquello girará este párrafo.  Pues la estructura debe permitirle al Sacramento manifestar sus intrínsecas propiedades terapéuticas, humanas y divinas.  Los seres humanos hoy, al igual que en todos los tiempos, necesitamos sanarnos especialmente de aquellas heridas, psicológicas y espirituales.  Las cuales son tratadas en dichas dimensiones mediante este Sacramento.  En primer lugar, concede a la persona vaciar las emociones mediante la catarsis, con la seguridad de que hay alguien al lado capaz de escuchar e interesarse por ella y su situación.  Las funciones del presbítero son las de sanar psicológicamente aconsejando y guiando al cristiano, y la de expresarle el perdón y el apoyo por parte de la comunidad.  Pero eso no es todo, la absolución, la oración y la fe, curan aquella dimensión que en ocasiones es confinada al olvido, la trascendente-espiritual del ser humano.  Para lo cual es necesario recurrir a símbolos, experiencias místicas y de fe, presentes en el rito de la confesión.  Obviamente es necesario agregar explícitamente el acompañamiento espiritual, en el que se oriente al creyente o a la creyente a dejar de hacer aquello que ha dañado al prójimo o a sí mismo.   Así como a enmendar o resarcir la falta, en la comunidad, de la manera más viable.  A esto el Catecismo lo llama Sacramento de la conversión.  Por todo eso creo que es de suma importancia este Sacramento de re-iniciación hoy.
Al referirme a la re ingeniería de los términos me parece justo rescatar la idea del P. Cristo Rey García Paredes, quien exhorta a la Iglesia a manifestar más claramente su compasión a través los términos usados para este Sacramento.  Pues la sociedad parece ser, al menos en los términos, más compasiva con los que cometen faltas o errores.  Por eso nos percatamos que en el sistema judicial social, aquellos que se equivocaron ya no son tratados cruelmente como: reos, presos, cautivos.  Ahora son llamados personas en re-inserción o rehabilitación social, aunque sabemos que en la práctica este sistema también deja mucho que desear.  En otros ámbitos sociales vemos también una reingeniería de términos, porque su semántica ha cambiado, o porque simplemente estos son percibidos en la actualidad como excluyentes u ofensivos.  Hoy se habla también desde el ámbito ético, como la primera dimensión de la filosofía, a cerca de la multiplicidad de los juegos del lenguaje, o sobre los giros lingüísticos.  Esto nos lleva a pensar que la relación ser humano-realidad ha cambiado como es normal, pues en la percepción el lenguaje es el único mediador entre estas dos partes; pero a la vez caemos en la cuenta que nosotros como Iglesia, no hemos entrado en esta dialéctica.  Esto no quiere decir que debemos abandonar nuestra tarea de mantenernos firmes en el anuncio de la Buena Nueva, por sobre todas las efímeras modas.  Pero ¿tendremos que mantener intacto aquello que no es más que una elaboración cultural en un momento pasado de la historia? ¿será que debemos permanecer indiferentes ante los gritos de misericordia de aquellos conscientemente fueron débiles? O a lo mejor ¿sigue siendo nuestra imagen de Dios, la del Juez todopoderoso y castigador que fue invalidada por Jesús?   Y ¿Será que mantenemos tal imagen porque el miedo infundido por ella nos da al menos algo de poder? Aún debemos reflexionar.
Finalmente, quisiera dejar claro que la misericordia y el perdón de Dios no puede estar subordinado al cumplimiento de ningún ritual, ni ser administrado bajo condiciones por nadie, ya que es trascendente a todo e incondicional.  Como lo ha atestiguado Jesús de Nazaret, principalmente en la parábola del hijo pródigo[8]; y el Espíritu Santo, inspirador de San Pablo al decir: “…donde abundó el pecado sobreabundó la gracia.”[9]  Por lo tanto considero que la catequesis impartida en torno a este Sacramento también debería cambiar profundamente.  Pues decir que este Sacramento junto con la correspondiente penitencia es lo que permite el perdón de Dios, es desvirtuar el mismo Sacramento, e incluso el Evangelio.  Dios nos perdona siempre, porque nos ama con ternura infinita; [10] pero su gracia, el perdón, no es suficiente para que se realice su plan de amor, que seamos felices, aunque el mismo nos sea dado desde la eternidad.  Hace falta, como nos dice Juan Casiano, padre de la Iglesia, que aceptemos la gracia, la del perdón en este caso, para que con tal fuerza, logremos la conversión constante, y nos re-conciliemos en espíritu y en verdad.[11]  Entonces sí, tendremos Vida, y Vida en abundancia.[12]  La que se nos debe procurar dentro de la comunidad de Jesús, que debe velar como Él, por las ovejas perdidas, para que sean re-ingresadas al amor trascendente de ella.
Christian Palacios Tamayo, f.s.c.




[1]  Chico, Pedro, f.s.c., Diccionario de catequesis y pedagogía religiosa II, Bruño, 2006, págs. 1574.
[2] Cfr., Idem.
[3] C.D.I. 1131
[4] Cfr. Boff, Leonardo, Los sacramentos de la vida y la vida de los sacramentos, Iglesia Nueva, Bogotá, 1993.
[5] Idem.
[6] Al igual que en el campo de textos denominados sagrados.
[7] Cfr., Tamayo, Juan José, Nuevo Paradigma Teológico, Trotta, 2003, pág. 89.
[8] Castillo, José Mª, EL REINO DE DIOS por la vida y la dignidad de los seres humanos, DDB, Bilbao, 2004, págs. 164-166.
[9] Biblia de Jerusalén, Rom 5, 20
[10] Cfr., Grün, Anselm, La fe de los cristianos, Verbo Divino, 2006 (Grün dice que si Dios perdonó a los mismos asesinos de su Hijo, no hay nada que nosotros podamos hacer para que Él no nos perdone.)
[11] Jn 4, 23
[12] Jn 10,10

sábado, 28 de mayo de 2011

Educar es otra cosa

Luego de una larga reflexión, y crítica de un documento que nos ha conmovido más que la razón, pues también las entrañas, hemos dejado como fruto el siguiente ensayo.  El cual no pretende ser una síntesis del documento leído; Educar es otra cosa, de José Luis Corzo, en el que se explique la Autocrítica, la Pedagogía y la Didáctica, mas sí busca ser una crítica de los puntos considerados centrales en cada uno de estos tres capítulos.  La primera crítica que realizaremos gira en torno al tema de la educación como Instrumento, correspondiente a nuestro parecer, al tema sintetizador del Capítulo1.  En segundo lugar abordaremos críticamente el tema del Interés de los jóvenes por una educación en la realidad histórica; pues no se puede educar en nuestros días sin hacerlo en el conflicto histórico en el que estamos, sabiendo que la Historia no es el pasado, sino pasarlo por el corazón –recordalo-. Finalmente, y correspondiente a la síntesis del Capítulo 3, expondremos críticamente la posición Freiriana en torno al tema: dar la palabra a los pobres.

                ¡Que la educación no sirve para nada!  El autor, en este documento está muy lejos de querer presentar el tema de la Educación como carente de sentido, aunque aparente dicho título.  Si la educación es auténtica, tiene que no servir para nada.[1]  Está realizando una analogía entre la Educación y las cosas buenas y bien hechas de la vida, pues éstas causan placer; la amistad, el encuentro, la unión, el amor, la tranquilidad, etc.  Queremos decir con José Luis Corzo que la educación es un fin en sí mismo, al ser un proceso continuo, holístico e intrínseco al ser humano y a la sociabilidad.  Instrumentalizarla en primer lugar sería una falacia, pues la educación, como ya lo hemos dicho de otras formas, desborda incluso a esta pretención.  En segundo lugar, si lograríamos instrumentalizarla en algún aspecto, podríamos decir que sería un intento de manipulación.  Pues de esta manera estaríamos buscando ejercer poder sobre la libertad de Educarse de los otros en su interacción.  De ahí la crítica a los planes macro estructurales de educación estatales.  Pues si bien es cierto, su acierto indiscutible ha sido garantizar a todos una buena escuela gratuita, pero su despropósito, supeditarla a los fines políticos.[2]  Nos estamos refiriendo a los intereses y objetivos económicos del mercado laboral.  Desde ahí sí podríamos decir que es preferible que la educación sea libre y no útil para el sistema.[3]  Ahora bien, quisiéramos acotar, al referirnos a la escuela como órgano de la educación formal, pues podríamos decir que no siempre ha pretendido las mismas cosas, no solamente por razones políticas e ideológicas, sino especialmente por razones históricas.  La educación no puede ser instrumentalizada, aunque haya pretenciones históricas, pero la escuela muchas veces sí lo ha sido, y actualmente lo es, y no estamos hablando de España u otros países, estamos hablando de nuestro momento histórico y geográfico actual.
                               
La escuela no es sinónimo de educación, eso queremos dejar claro, por lo tanto, no puede pretender ésta asumir todos los roles que implican la educación; en primer lugar porque no es factible, y luego, porque ésta no es su función.  Pero sí es su función, como ha sido a lo largo de la historia, responder a la realidad.  Obviamente ahí, la escuela, está siendo parte del proceso educativo, aunque sea desbordada por él.  Ahora bien, responder a la realidad significa dejar algunos fundamentos cognitivos, afectivos, axiológicos, espirituales sólidos.  No podemos aducir para librarnos de esta labor de la escuela, la falta de interés de los jóvenes.  Obviamente y ésta podría estar presente en más de una ocasión, pero es cierto que muchas de las veces lo que pretendemos enseñar, no va acorde con lo que requieren saber en la sociedad del conocimiento.  Para datos y conceptos tienen más herramientas que nosotros en el acceso al conocimiento.  Nuestra labor es más bien adentrarnos en su lenguaje, para desde allí acceder a sus dudas y vacíos que requieren ser orientados críticamente.  Además no podemos olvidarnos de la memoria, y no nos estamos refiriendo aquí al memorismo que antes bombardeaba a “la enseñanza”.  Nos estamos dirigiendo al tema de la realidad.  Nuestra realidad requiere ser pasada por el corazón, recordada, para desde allí, inspirar a las nuevas generaciones y a las actuales a luchar, mediante el conocimiento y otros medios, por lo que lucharon quienes nos sucedieron.  No podemos olvidarnos que cientos de miles, derramaron sus vidas, para que nuestra realidad sea mejor, y aún ésta no es lo suficiente.  Por lo tanto, inspirados en su combate y resistencia, estamos llamados hoy a educar en la memoria liberadora que nos mueve por un mundo mejor.  Otro aspecto de la educación en la realidad, es el aspecto social.  Desde el cual la verdad no es el resultado de un argumento, sino la realización de una esperanza contra la opresión, la mentira, y el abuso.  Pues hasta la verdad de la ciencia está por realizarse en quien todavía, a su pesar, no es capaz de dar de cenar a sus hijos todos los días.[4]

Dar la palabra a los pobres, no es cederles el turno, ni mucho menos, enseñarles nuestra lengua, sino insistir en que lo digan ellos.  Ésta es la postura de José Luis, pero personalmente creo que aunque epistemológicamente sea válida, ya en la praxis, no es así.  Pues, al educarnos juntos, resagos de nuestra cultura entrará en diálogo con los de los últimos, los excluidos, los oprimidos.  Y obviamente sería ideal, que hablen ellos, y aunque logremos descentrar nuestro punto de vista para asumir el suyo, también ellos se descentrarán y asumirán el nuestro.  Muchos aunque digan otras cosas, pragmáticamente se ubican en una pedagogía pobre para los pobres.  No tienen las suficientes herramientas profesionales, para darles la palabra, su propia palabra.  Incluso piensan que como ellos no tienen nada, no les corresponde nada, y por lo tanto cualquier cosa vale para ellos, mientras crean que esto es un acto de bondad.  Ahora bien, es importante asumir el reto de darles en verdad nuestra palabra de que no les vamos a fallar.  Es decir, hacernos a ellos, a su favor, no para tapar errores, sino para ubicarnos del lado en el cual sea más necesaria nuestra ayuda.[5]  De ahí que esto implica luchar por leyes y prácticas de compensación hacia ellos en el sistema educativo.  No podemos, fingir que todo está bien, que la igualdad de posiblidades, en nuestra historicidad es real. Debemos reconocer que hay diferencias, pero sobre todo deficiencias e injusticias.  Por lo que compensarlos no significaría hacerles un favor, sino ser real equitativos, realistas y justos.




[1] Corzo, José Luis, Educar es otra cosa, Editorial Popular, Madrid, s/a, pág 49
[2] Idem.
[3] Cfr., Ibid, pág 50.
[4] Ibid., pág 73.
[5] Ibid., pág 128.

martes, 5 de abril de 2011

Suicidio en los niños y adolescentes

INTRODUCCIÓN
El presente trabajo está inspirado en la teoría de Miguel de Zubiría Samper, quien en su libro CÓMO PREVENIR LA SOLEDAD, LA DEPRESIÓN Y EL SUICIDIO EN NIÑOS Y JÓVENES, presenta como eje central la crianza por parte de los padres de familia.  Desde ahí partiremos en este ensayo para explicar lo que vemos importante resaltar y transmitir.  De acuerdo al “tipo de crianza” podemos identificar algunas dimensiones importantes para la vida: Las inter-relaciones, las intra-relaciones, y la resiliencia.  Haciendo cierto paralelismo nos referiremos a las consecuencias de no vivir equilibradamente dichas dimensiones, soledad, depresión y fragilidad.  Como última idea resaltaremos que el sucidio es un proceso, del cual es impresindible identificar cada uno de los pasos del mismo, para tener una concepción más real.   Todo lo anterior se concatena al decir que este conocimiento debe ser propio de todos los agente educativos.  Es decir, no es solo misión de los maestros, o solo de los padres (aunque ellos son los principales responables), o de los pares.  Creo que es misión de todos conocer e identificar etapas y actitudes que nos permita luchar juntos de frente a la vida.

CONCEPTUALIZACIÓN
Hablar de la relación entre escuela y familia en la crianza y formación de los niños es ciertamente  válido, pero queremos resaltar que esta misión es responsabilidad principal de los padres de familia.[1]  Evadirla no garantiza una vida de bienestar, y autonomía, para los niños, y ese riezgo no se puede correr.  Por esta razón, y aunque en la escuela se colabore, trataremos de especificar tres tipos de crianza, presentes en la actualidad, unas más que otras, pero que depende de los papás: La crianza represiva, la crianza permisiva, y la crianza formativa.  La crianza represiva se refiere a aquella en la que el sufrimiento, el esfuerzo y el sacrificio puestos por los formadores hacia el niño es innecesario.  No estamos hablando de aquel dolor que ciertamente es formador, y que en ocasiones lo mejor es afrontarlo.[2]  Sí de un trato autoritario e incluso violento que en algunos momentos de la historia se ha vivido con ciertas intensiones buenas, pues todos los padres quieren lo mejor para sus hijos.  Con esta última idea desembocamos en la crianza permisiva, en la cual el hijo o la hija no tienen límites, donde el método para conseguir lo deseado es simplemene pedir.  La criaza permisiva trae como consecuencia un problema psicológico serio: le bloquea al niño dos funciones psicológicas definitivas: anhelar y apreciar.[3]    Finalmente hemos llegado a la crianza formativa, que es de cierta forma ecléctica con respecto a las dos anteriores.  No toda la vida es grata; ella incluye muchas situaciones y periódos extensos de malestar, dolor y sufrimiento.[4]  Sí es cierto que esta crianza exige fortaleza, renuncias, y también diálogo, comprensión, no abuso de autoridad, ni exposición sádica al dolor.  Encuentra un cierto equilibrio, pero toma lo valioso de cada una de las anteriores.

De acuerdo al tipo de crianza, decíamos, se desarrollan o no algunas dimensiones básicas de la persona.  Por ejemplo, veremos las consecuencias de la crianza permisiva; un niño cuyos padres siempre le consintieron en todo, y nunca aprendió el valor de esforzarse para conseguir algo, además hijo único, y todo estaba solo a su alcance, jamás se vio expuesto  a dificultades que resolver por sí mismo; difícilmente desarrollarácon equilibrio las tres dimensiones: interpesonal, intrapersonal y resiliencia.  No ha fortalecido la dimensión interpersonal, pues le ha hecho falta interactuar con otros,  tampoco creemos que su dimensión intrapersonal de capacidad de confrontación consigo mismo será muy formada, pues requiere de la confrontación con otros para reconocerse yo. En cuanto a la dimensión de resiliencia, no solo en el sentido de soportar las difiucultades, para luego volver al mismo lugar, sino en cuanto a la capacidad de afrontar y superar los problemas, difícilmente lo ha desarrolado, pues no aprendió a valerse por sí mismo, y dependió desde siempre de sus padres.

Vemos entonces que tratar de generar todas las condiciones para el máximo bienestar de los niños, evitándoles problemas y sufrimientos, como aparenta ser la mejor opción, en realidad ocasiona bloqueos, atrofia dimensiones, causa en definitiva más daño que dejarles afrontar con autonomía los problemas, aunque con la vigilancia y la presencia necesaria para guiar y acompañar. Atrofiadas parte o algunas de las dimensiones básicas, antes mensionadas, las consecuencias son las siguientes: soledad, depresión y fragilidad.  La soledad viene de la falta de capacidad para el diálogo e interacción con los otros.  Es distinto a la necesidad de estar solo para decidir, pensar y reflexionar con autonomía, pues se refiere en esta ocasión al sentirse aislado o auto aislado.  La falta de capacidad intrapersonal, es decir de estar consigo mismo, de autoconfrontarse, de revisarse también genera un problema, pero es el peor de todos en torno al tema que estamos tratando, la depresión.  Finalmente, la fragilidad o resiliencia atrofiada, no permite afrontar los problemas y salir adelante a pesar de que estos sean muy duros.  Podemos darnos cuenta que mucha gente en el mundo vive problemas muy duros, y mucho menores que otros, pero en algunas ocasiones vemos que los que tienen problemas más graves, no son los que se encuentran frustrados, pues tratan de ver la forma de salir de ellos, mientras que algunos, que tienen los menos graves pueden sentirse atados y no encontrar un camino para sortear dichaas dificultades.
Todo lo anterior ha sido un preámbulo, bases que hemos fundido para sentar sobre ellas este tema del suicidio, considerado hoy una epidemia.  En resumen queremos decir que es un proceso, por más espontaneo que se considere tal o cual ejemplo, de ahí que es importante distinguir entre el detonante y las causas reales del suicidio.  Alguien se suicida porque su pareja le dejó ese día, pero es esa la causa real de esta decisión.  Con seguridad no lo es.  Está debajo de ella las causas reales, pues muchos pierden su pareja todos los días y siguen viviendo.  El asunto grave y real hace referencia a la fragilidad, soledad y depresión que experimentaba esta persona desde hace tiempo atrás.[5]  Presentamos sintéticamente el esquema suicida o pasos de este proceso: Pesimismo, ideación, plan suicida, evento detonante, intentos.
 El pesimismo lo observamos cuando el individuo deja a un lado sus actividades preferidas, sus ideas son cada vez más negativas, se vuelve apático, nada le satisface ni le conmueve.  A continuación la ideación es dar cabida a las ideas o las posibilidades de el evento suicida, analizar las ventajas y desventajas racionalmente.  Luego se piensa en la forma o el plan a ejecutar para llevar a la práctica el suicidio, buscar el lugar, los medios y el momento oportunos.  Así, cuando se presenta la situación detonante, únicamente se recurre a lo que antes ya se ha planeado y preparado, de alguna forma este paso no es más que una excusa, por más fuerte y traumática que sea.  Cada quien decide dejarse afectar y la magnitud de la afección de los problemas y situaciones externas.  Ahora, finalmente vienen los intentos, y estamos usando el plural, pues muchos lo intentan varias veces, pero cada una de ellos no son más que la práctica y continuación de lo ya pensado y hecho en todo el resto del proceso.  Démonos cuenta que no es un hecho fortuito, de ahí que es aún mayor nuestra responsabilidad el identificar estas acciones y actitudes con el fin de luchar por la vida. 
Vemos que la influencia de los tres factores desarrollados anteriormente, fragilidad, depresión y soledad, al jutarse son un riezgo bastante peligroso.  Estas incompetencias afectivas son más importantes que las intelecuales.  De qué sirve la comprensión, la expresión racional, si no somos capaces de sentirnos amados, felices, respetados e ilusionado por vivir. Quien vive la soledad está pasando por situaciones difíciles en su vida, pero si la experiencia es además de fragilidad, y de depresión, hay muchas más posiblidades de que se dé el triste hecho de la auto supresión.  Es realmente complicado que los maestros y padres, a pesar de la escasa formación y carencia en la posesión de herramientas afectivas, puedan no darse cuenta de lo que está pasando con sus niños y jóvenes.[6]  No tienen ingerencia alguna, luego de ver los pasos que consecutivamente sigue un individuo en la agonía de la soledad, la depresión y la fragilidad.  Además, muchos  niños o jóvenes expresan abiertamente su insatisfacción ante la vida, ante los sueños que sus padres les proponen.  La peor sensación de fracaso se tiene, al constatar que en la realidad, no hemos vivido, que no se nos ha considerado como seres humanos independientes, que nunca se nos ha escuchado, que jamaz se nos ha pedido una  opinión, que se nos ha tratado como un mueble, como propiedad ajena, eso es lo que ocurría públicamente con los esclavos.[7]  

Lista:
·         “Promuévales la oportunidad de jugar e interactuar con otros niños de su edad, e incluso de atravezar conflictos.  Si aprender a interactuar con solvencia, nuca sufrirá el tremendo dolor de sentirse solo.
·         Hable con sus hijos sobre sus relaciones y sobre los valores.  Ayúdeles a tomar conciencia de cada relación y de cómo funciona.
·         Póngales atención sin desestimar sus preocupaciones y sentimientos.
·         No se trata de que los padres les soluciones los problemas a sus hijos.  La resolución y la ejecución están en manos del niño odel joven.
·         Hable con sus hijos sobre los sentimientos.  Si ellos aprenden a identificar sus propias emociones y sentimientos, podrían ser capaces de reconocerlos en sus semejantes, y así promoveran en sus hijos el ser compasivos o empáticos con los otros.
·         Hablar con los niños sobre temas varios y estimularlos a que ellos lo haga también desde pequeños.
·         Foménteles la costumbre de pensar en los demás y en los efectos que pueden tener sus actos sobre quienes los rodean.
·         Mantenga una actitud constructiva frente a los contratiempos interpersonales que pueden sufrir sus hijos y motívelos a reaccionar de la misma manera.  Los niños hábiles interpersonalmente son resilientes.”[8]

2.       Bibliografía
De Zubiría Samper, Miguel, LA AFECTIVIDAD HUMANA, Fundación Internacional de pedagogía conceptual, 2007
De Zubiría Samper, Miguel, CÓMO PREVENIR LA SOLEDAD, LA DEPRESIÓN Y EL SUICIDIO EN NIÑOS Y JÓVENES, Aguilar, 2007
Angeletti, FAMILIA – ESCUELA, Bonum, 1999.


[1] Cfr., De Zubiría Samper, Miguel, CÓMO PREVENIR LA SOLEDAD, LA DEPRESIÓN Y EL SUICIDIO EN NIÑOS Y JÓVENES, Aguilar, 2007, pág. 95
[2][2] Cfr., Ibid, pág 30
[3] Ibid, pág 26.
[4] Ibid, pág 37.
[5] Cfr., Ibid, pág 63
[6] De Zubiría Samper, Miguel, LA AFECTIVIDAD HUMANA, Fundación Internacional de pedagogía conceptual, 2007, pág 116
[7] Op. Cit., de Zubiría Samper, Miguel, Pág 47
[8]Cfr., Ibid, pág 107-108

domingo, 27 de marzo de 2011

Reportaje el Mercurio de Cuenca

Noticia en el Mercurio de Cuenca

Jóvenes ¿inmaduros?

En estos días hemos terminado en Cuenca una asamblea de jóvenes de todo el Ecuador.  Hemos debatido a cerca de la Ecología y todo lo que nosotros como jóvenes podemos hacer.  Eco viene de Oikos=hogar, casa.  No se trata, entonces, únicamente, de lo verde.  Pues principalmente hablamos de ecología al referinos al sistema de inter-relaciones, que cada vez se expande, que es parte de nuestro hogar, o mejor dicho, lo que permite que esto que vivimos se convierta en hogar; lugar cálido, de familiaridad, acogida, amor; si no sería un sitio en el que las relaciones son tan pesadas, frías y distantes, que nos aleja, separa y cansa.  Cuando terminamos esta asamblea salimos todas y todos los jóvenes felices y con el deseo revolucionario de comprometernos política, espiritual y cotidianamente en la construcción de un mundo más hermano y más humano, en el que la solidaridad y la sostenibilidad permitan a esta generación y a las próximas disfrutar de una vida en abundancia.

"Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica" (Salvador Allende).  
 En cuanto tomamos nuestro bus de regreso a Quito nos dimos cuenta que los adultos, los que deberían ser nuestro ejemplo, los que nos recriminan, realmente se han acostumbrado a lo que diariamente estamos viviendo.  No les interesa reclamar mientras sus intereses personales no estén directamente afectados.  Un grupo de personas en estado etílico, miembros de alguna empresa, hacían escándalo, profesaban improperios, y no permitían al resto de los usuarios de nuestro medio de transporte descansar.  Entonces nosotros, los jóvenes, "los inmaduros", reclamamos esta falta a la ecología, pues va en contra del equlibrio en las relaciones, de la manera más cordial y respetuosa, pero no hicimos eco en las mentes y corazones de ninguno de los adultos en este bus.  Los transportistas reaccionaron mal, irrespetuosamente, tratando de librarse de la responsabilidad de "hacerse los ciegos".  Los otros usuarios prefirieron no peterse en problemas, sin importar que algunos de los otros usuarios estábamos siendo agredidos.  La policía nos revisa y se da cuenta del problema, pero como están acostumbrados a este tipo de situaciones, aunque no sean correctas, las relativizan y "fingen demencia".

Desepciona, pero no sorprende, duele pero no nos detiene a seguir luchando.  No hemos perdido la esperanza de un país y un mundo mejor.  Sabemos que las leyes y constituciones no hacen nada, si las mentalidades y los corazones siguen siendo igual de duros y fríos.  Claro que dentro de la impotencia no haber hecho lo suficiente, aunque sí nuestra parte, nos embargó la alegría al ver a los otros jóvenes reaccionar, talvez viceralmente, pero reaccionar, sin temor a nada, e incluso en desventaja; y a ellos queremos decirles, citando al Che Guevara que:  "No creo que seamos parientes muy cercanos, pero si usted(es) (son) capaz(ces) de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros, que es más importante.

jueves, 10 de marzo de 2011

Aprendizaje Significativo


 
INTRODUCCIÓN


            El presente trabajo busca ser una sencilla monografía a cerca de la importantísima teoría del aprendizaje significativo. Proceso de aprendizaje según el punto de vista cognoscitivo, pero tomando en cuenta además factores afectivos tales como la motivación.  Este trabajo no quiere ser un exhaustivo documento de toda la teoría de Ausubel, simplemente intenta señalar algunos puntos importantes de la misma, que permita al lector tener una idea general del Aprendizaje Significativo.  Es valioso resaltar que el esquema general de este texto está inspirado en el organigrama teórico de Violeta Arancibia.  Muchos datos han sido ampliados además desde el libro de David Paul Ausubel denominado Psicología educativa.

            Queremos resaltar también que la teoría de Ausubel no es una teoría del aprendizaje es principalmente una teoría educacional desde la perspectiva cognoscitiva y con una estructura científica de la Psicología Educativa.  Ampliando más el tema decimos con Ausubel que las teorías del aprendizaje en el momento histórico del libro de Ausubel eran simples teorías psicológicas demasiado generales, fuera del contexto educativo del aula de clases.  Ciertamente este fue un aporte valioso, pero no lo suficiente como para desarrollarlo en el salón de clases.  De ahí que muchos educadores se revelaron contra estas teorías y tomaron diferentes posturas al ver los muy pobres resultados de éstas en la práctica educativa.  Una de esas posturas fue elaborar métodos empíricos de enseñanza, es decir probar al azar algunas hipótesis, cuestión que resulta poco positiva debido a que los experimentos empíricos carecen de elaboración sistemática y teórica pero además porque los experimentos se realizaban con personas, y por lo tanto no se puede probar así.  Otra postura fue la de elaborar teorías de la enseñanza ciertamente como un intento teórico y científico pero con una grave dicotomía.  No se pueden separar los procesos de la enseñanza de los procesos del aprendizaje, pues son partes de un mismo todo.

            Con todos estos presupuestos presentamos a continuación esta monografía que tiene el humilde objetivo de presentar de una manera más sencilla y clara esta teoría importantísima para los procesos educativos en nuestros días, y más cuando tiene una postura holística de la educación y de los educandos.






BIOGRAFÍA
DAVID PAUL AUSUBEL




            Psicólogo y pedagogo estadounidense, una de las personalidades más importantes del constructivismo.  Nació en Brooklyn, Nueva York el 25 de octubre de 1918, estudió en la New York University; fue seguidor de Jean Piaget. Hijo de una familia judía emigrante de Europa Central. Además estudió medicina y psicología en la Universidad de Pennsylvania y Middlesex.

            Fue cirujano asistente y psiquiatra residente del Servicio Público de Salud de los Estados Unidos e inmediatamente después de la segunda guerra mundial, con las Naciones Unidas trabajó en Alemania en el tratamiento médico de personas desplazadas.

            Después de terminar su formación en psiquiatría, estudió en la Universidad de Columbia y obtuvo su doctorado en psicología del desarrollo. En 1950 aceptó trabajo en proyectos de investigación en la Universidad de Illinois, donde publicó extensivamente sobre psicología cognitiva. Aceptó posiciones como profesor visitante en el Ontario Institute of Studies in Education y en universidades europeas como Berne, la Universidad Salesiana de Roma y en Munich. Fue Director del Departamento de Psicología Educacional para postgrados en la Universidad de New York, donde trabajó hasta jubilar en 1975. En 1976 fue premiado por la Asociación Americana de Psicología por su contribución distinguida a la psicología de la Educación. Posteriormente volvió a su práctica como psiquiatra en el Rockland Children’s Psychiatric Center. Falleció el 9 de julio del 2008 a los 90 años.

            Creador de la teoría de la marchu y de la Al. Ausubel diferencia dos tipos de aprendizajes que pueden ocurrir en el salón de clases: 1. La que se refiere al modo en que se adquiere el conocimiento 2. La relativa a la forma en que el conocimiento es subsecuentemente incorporado en la estructura de conocimientos o estructura cognitiva del aprendiz
Ausubel rechaza el supuesto piagetiano de que solo se entiende lo que se descubre, ya que también puede entenderse lo que se recibe. “Un aprendizaje es significativo cuando puede relacionarse, de modo no arbitrario y sustancial (no al pie de la letra) con lo que el alumno ya sabe”. Para que el aprendizaje sea significativo son necesarias al menos dos condiciones. En primer lugar, el material de aprendizaje debe poseer un significado en sí mismo, es decir, sus diversas partes deben estar relacionadas con cierta lógica; en segundo lugar que el material resulte potencialmente significativo para el alumno, es decir, que éste posea en su estructura de conocimiento ideas inclusoras con las que pueda relacionarse el material. Para lograr el aprendizaje de un nuevo concepto, según Ausubel, es necesario tender un puente cognitivo entre ese nuevo concepto y alguna idea de carácter más general ya presente en la mente del alumno. Este puente cognitivo recibe el nombre de organizador previo y consistiría en una o varías ideas generales que se presentan antes que los materiales de aprendizaje propiamente dichos con el fin de facilitar su asimilación.[1]

            Una de sus mayores aportes al campo del aprendizaje y la psicología fue el desarrollo de los organizadores de avance (desde 1960). Falleció el 9 de julio del 2008 a los 89 años.

























MARCO TEÓRICO




Tipos de aprendizaje significativo


            Para hablar del aprendizaje significativo es importante hacer algunas distinciones en torno a los siguientes términos, puesto que el aprendizaje puede darse por: Recepción, Descubrimiento, Repetición y Significativo.  Sólo teniéndolos claros podemos abordar este tópico, y además así lograremos comprender por qué el aprendizaje puede ser a la vez de dos clases, es decir, de una de las dos primeras, y a las vez, de uno de las dos últimos.

            El aprendizaje por recepción es aquél en el que no se le exige al alumno hacer descubrimiento independiente, sino que únicamente internalice el proceso cognoscitivo.  Es importante tener claro este tipo de aprendizaje, porque es el más utilizado por los maestros, y no por eso el menos eficaz.  Ahora bien, es cierto que aquí el profesor es el que transmite el conocimiento, por lo tanto el estudiante necesita un mayor nivel madurez cognoscitiva para alcanzar el conocimiento, pues probablemente afectivamente no sienta la suficiente motivación.  Por parte del profesor impartir conocimientos desde este tipo es mucho más sencillo, ya que no requiere planificación exagerada respecto a la motivación hacia los estudiantes.

            El aprendizaje por descubrimiento está dividido en dos ramas.  Formación de conceptos y Solución de problemas por repetición.  Lo esencial de este aprendizaje es que “el contenido principal  de lo que va a ser aprendido no se da, sino que debe ser descubierto por el alumno antes de que pueda incorporar lo significativo de la tarea a su estructura cognoscitiva.”[2]

            Vale destacar que ambos tipos de aprendizaje son diferentes, pero a la vez convergentes.  En la práctica podríamos decir que el Tipo de aprendizaje por recepción es el que nos permite adquirir los “grandes volúmenes del material de estudio”[3], mientras que el aprendizaje por descubrimiento es el que favorece aprender las soluciones de los problemas de la vida diaria  y práctica.[4]  Entonces, es obvio que requerimos poseer conocimientos por recepción y otros, complementarios a estos, por descubrimiento.  Los conocimientos no pueden ser únicamente empíricos, ni mucho menos dogmáticos o teóricos, requieren de las dos clases, así se logra un integral desarrollo conceptual y de la persona.

             Ausubel defiende contundentemente el aprendizaje significativo por recepción , por tanto, los métodos de exposición tanto oral como escrito. Aconseja iniciar con un organizador previo: instrumento, estrategia didáctica, visión global de lo que se le va a enseñar al alumno. Existen dos tipos de organizadores previos:
            Expositivo: Se emplea en aquellos casos en que el alumno tiene poco conocimiento o ninguno sobre la materia. Su función es proporcionar los inclusores necesarios para integrar la nueva información, procurando que éstos pongan en relación las ideas existentes con el nuevo material, más específico.
             Comparativo: En este caso el alumno  está relativamente familiarizado con el tema a tratar o, al menos, éste puede ponerse en relación con ideas ya adquiridas. La función del organizador previo es proporcionar el soporte conceptual y facilitar la discriminabilidad entre las ideas nuevas y las ya aprendidas, señalando similitudes y diferencias.

            Hablaremos ahora de otros dos tipos de aprendizaje que en absoluto tienen que ver con los dos anteriores.  No es lo mismo, ni siquiera algo parecido, el aprendizaje por recepción y por repetición.  Así como tampoco es lo mismo, ni similar el aprendizaje por descubrimiento y el aprendizaje significativo.  Estamos hablando de dimensiones completamente distintas.  Realizaremos una analogía para aclarar mejor las ideas.  Un hombre puede ser negro y alto, así como el aprendizaje puede ser Receptivo y Repetitivo, o el hombre puede ser Negro y pequeño, así como el aprendizaje, Receptivo y Significativo.

            El primero es el aprendizaje por Repetición, el cual consta de puras asociaciones arbitrarias.  Queremos decir con esto que los nuevos aprendizajes no encuentran una estructura cognoscitiva sobre la cual asentar el nuevo conocimiento. Un ejemplo de esto son los pares asociados, el laberinto, o el aprendizaje de series.  Nos estamos refiriendo al aprendizaje de memoria y al pie de la letra, absolutamente todo lo contrario a lo substancial, que trata de aprehender la idea principal y no los términos en los que el texto o el maestro la expresan.[5]

            Ahora hablaremos del aprendizaje Significativo, en el que los conocimientos pueden relacionarse con lo que el estudiante ya posee en su estructura cognoscitiva.  Por lo tanto no se  necesita memorizar al pie de la letra, sino que únicamente captar la substancia del tema.  Para Ausubel el aprendizaje significativo es un proceso a través del cual una nueva información se relaciona con un aspecto relevante de las estructura del conocimiento del individuo.  David ve el almacenamiento de información en el cerebro humano como un proceso altamente organizado, en el cual se forma una jerarquía conceptual donde los elementos más específicos del conocimiento se anclan a conocimientos más generales y específicos.  Obviamente es necesario un conjunto de elementos afectivas, organizativas, conceptuales, etc, las cuales las describiremos a continuación, como parte de este proceso:


            Asimilación


            Este concepto es central en la teoría de Ausubel.  Pues es el “...proceso mediante el cual la nueva información se enlaza con los conceptos pertinentes que existe en la estructura cognoscitiva del alumno.”[6]  Es un “proceso dinámico”[7] mediante el cual la nueva información cabe dentro del concepto que existe en la estructura cognoscitiva del estudiante.  Además recalcamos que en este proceso cada concepto es alterado en los distintos pasos.  Queremos decir que para que un concepto sea aprehendido significativamente requiere tener cabida en otro concepto más amplio de la estructura cognoscitiva previa.  Lo particular en este proceso es que tanto el concepto de la estructura previa, como el nuevo concepto se afectan mutuamente, por lo que el aprendido significativamente es fruto de la dialéctica modificada de las dos partes anteriores del proceso.  Es decir el concepto final no es la simple suma de los conceptos previos, es fruto de ellos, pero a la vez algo nuevo y mucho mayor.
           
            La asimilación se da porque el concepto o la idea nueva es aprendida en un concepto más  inclusivo y de mayor extensión ya presente en la estructura del estudiante.  Además recordemos que al agregarse éste a la estructura se modifican y afectan mutuamente los dos conceptos, pero también es cierto que los mismos pueden ser diferenciados al inicio del proceso, luego ya, con el paso del tiempo, la información al ser evocada no podrá ser separada de la nueva, ni esta de la previa, son una sola.  Ahora bien, un dato que es muy valioso reconocer es que este proceso es activo y continuo. No sólo que  los conceptos se modifican mutuamente, sino que cada vez hay la posibilidad de que estos alberguen a unos nuevos, que a la vez crearan nuevamente el proceso de caos y cambios en los mismos.  Este proceso dinámico se da toda la vida, pues las experiencias y conocimientos siempre son parte de nosotros y el crecimiento intelectual se da gracias a estos cambios.


            Aprendizaje subordinado, Superordenado y Combinatorio


            “Ausubel mantiene que las nuevas ideas puede ser totalmente aprendidas sólo en la medida en que puedan relacionarse a conceptos existentes en la estructura cognoscitiva, los cuales proporcionan enlaces adecuados.”[8]  Este es el principio para que el aprendizaje sea significativo, y se refiere al proceso de asimilación descrito con anterioridad, pero con la particularidad de que este proceso tiene la siguiente clasificación específica:  Aprendizaje Subordinado, Superordenado y Combinatorio.

            Como habíamos mencionado, para que el Aprendizaje sea significativo necesita tener una base conceptual sobre la cual asentar la nueva información.  Ahora bien, el nuevo conocimiento puede ser de menor extensión que la información de la estructura cognoscitiva, como regularmente suele serlo.  Ahí entonces el aprendizaje significado es Subordinado, pues la interacción de los conceptos integradores presenta un vínculo de subordinación con la estructura cognoscitiva previa del estudiante.[9]  Vgr., si en la estructura cognoscitiva, el estudiante posee el conocimiento del concepto Religión, fácilmente podrá dar cabida a conceptos como: Las iglesias son ramas de la Religión Cristiana.  Pues posee ya el concepto superordenado. Existen dos tipos de aprendizaje subordinado o subsunción:
            Subsunción derivativa: se produce cuando los nuevos conceptos tienen un carácter de ejemplo o ilustración de los conceptos ya existentes.
            Subsunción correlativa: se produce cuando los nuevos conocimientos son una extensión, elaboración, modificación o cualificación de los conocimientos que ya posee el sujeto. Implica que los nuevos conocimientos no pueden ser derivados de los conocimientos supraordenados ya existentes o inclusores.

            En relación al aprendizaje Superordenado podríamos decir que también la significatividad se da cuando la información nueva a ser aprendida es de mayor exclusividad, que los conceptos integradores de la estructura previa, por lo que tiene cabida en ellos.[10]   Podríamos decir que es el proceso contrario al anterior, en el que por ejemplo se agrega un concepto integrador como el de continente, que es de mayor extensión que el de países que ya estaba presente en la estructura cognoscitiva del estudiante.

            Finalmente podríamos hablar del aprendizaje Combinatorio, “existe una información nueva que es potencialmente significativa para ser incorporada a la estructura cognoscitiva como un todo y no con aspectos específicos de esta estructura.”[11]  Está caracterizado por el hecho de que los  nuevos conceptos no pueden relacionarse, ya  sea de forma subordinada o supraordenada, con ideas relevantes específicas en la estructura cognoscitiva del sujeto. Por el contrario, estos nuevos conceptos pueden ser relacionados de una forma general con la estructura cognoscitiva ya existente, lo cual hace que sea más difícil aprenderlos y recordarlos que en el caso del aprendizaje subordinado o supraordenado.

El aprendizaje subordinado es la principal forma de aprendizaje significativo, ya que el conocimiento en la mente se organiza de manera jerárquica: de lo general a lo más concreto.[12]


            Conceptos integradores


            Es fácil intuir en el presente trabajo que los conceptos integradores  son aquellos que están presentes en la base de la estructura cognoscitiva y que por lo tanto son los que la sostienen y principalmente los que dan cabida a la nueva información.  De esta manera son los enlaces para los nuevos conocimientos, y por lo tanto estos conceptos integradores o ideas pertinentes de afianzamiento, son imprescindibles para que el aprendizaje sea realmente significativo.

            Ahora trataremos de explicar cómo se forman estos conceptos integradores.  Para ello recurrimos a dos posibles caminos.  El primero se refiere al aprendizaje mecánico, el cual es verdaderamente necesario cuando un individuo adquiere nueva información en un área del conocimiento que para él está completamente por explorar.  El aprendizaje mecánico se produce hasta que algunos elementos de conocimiento pertinentes a nuevas áreas sean los suficientes como para formar una estructura cognoscitiva sobre la cual dar cabida a las nuevas informaciones.  Una vez formadas las ideas pertinentes de afianzamiento el estudiante puede comenzar a relacionar los conocimientos entre sí y los que va adquiriendo, para que de esta manera el aprendizaje a posteriori sea, gracias a la relación de asimilación, significativo.  El aprendizaje mecánico sí es aquel que hemos denominado anteriormente repetitivo, pero como hemos visto ahora tampoco hay cómo satanizarlo, y mucho menos canonizarlo como para ocuparlo en cada proceso educativo, pues ya sabemos que es únicamente excepcional y en un primer paso de un área respectiva del conocimiento.

            Hablaremos ahora del segundo camino, que es un proceso conocido como formación de conceptos, el cual involucra generalizaciones de instancias específicas.[13]  Para dejarlo más claro ilustraremos con un ejemplo, el niño antes de la edad escolar posee el conocimiento del concepto perro respecto al perro o perros que específicamente él conoce.  No se refiere a todos los perros, sino únicamente a los que él conoce.  Ahora bien, luego es capaz de dar el siguiente paso, cuando logra generalizar el concepto de acuerdo a las características esenciales de éste. Entonces sí se ha formado el concepto, cuando lo generaliza a todos los demás que poseen las mismas características esenciales.  De esta manera al llegar a la edad escolar posee una cantidad necesaria de conceptos integradores que le permitirán albergar a muchos otros nuevos.


            Organización del contenido programático


            Es una disciplina que implica secuencia lógica, cuya primera tarea es la identificación de los conceptos básicos que están implícitos o explícitos.  Luego sí es posible la organización de los conceptos que se desprenden de ellos, y el orden pertinente, lo cual se logra a través de los siguientes principios: reconciliación integradora, utilización de organizadores previos y organización secuenciada y consolidada.[14]

            Queremos dejar claro el concepto de diferenciación progresiva, que es un concepto de organización programática según el cual se debe partir desde las ideas más generales para luego llegar hacia las particularizaciones.  De ahí que citaremos al pie de la letra le hipótesis de Ausubel según Arancibia:


                        Ausubel se basa endos hipótesis:
1.                   Es menos difícil para los seres humanos captar aspectos diferenciados de un todo más inclusivo previamente aprendido que llegar a un todo a partir de sus partes diferenciadas previamente aprendidas.
2.                  La organización del contenido de una cierta disciplina en la mente del individuo es una estructura jerárquica en la cual las ideas más inclusivas están en el tope de una jerarquía y progresivamente  se incorporan proposiciones, conceptos y hechos menos inclusivos y más diferenciados.  Nada mejor, en consecuencia que organizar deliberadamente el contenido de la materia en forma similar para facilitar el aprendizaje.”[15]













































            Comentario


            Personalmente considero que este proceso es muy valioso, tiene características que miran al ser humano desde una perspectiva integral, no tiene una visión determinista, ni tampoco una en la que se lo pueda manipular al antojo del profesor.  Ciertamente se utilizan términos como alumno, pero mirando esta teoría desde una visión de conjunto podemos observar claramente que no se lo considera como un ser sin luz, o tabla raza sobre la cual se puede escribir cualquier sistema de ideas.

            Veo además como importante el aporte en el sentido organizativo, pues además de presentar los conceptos mediante organigramas, los contenidos tienen que poseer un orden lógico, que además favorece la organización de las ideas.  Es un estudio bastante completo y complejo porque demuestra y se apoya en la teoría ciertamente válida en la que los seres humanos aprendemos con mayor facilidad si es que los contenidos se nos presentan desde las ideas más generales hasta las más específicas y desarrollables.


[1]www.wikipedia.org
[2]Ausubel, David, Psicología Educativa, Trillas, México, 1978, pág. 38.
[3]Ibid. pág. 39.
[4]Cfr., Idem.
[5]Cfr., Idem
[6]Arancibia, Violeta, Manual de Psicología Educacional, Universidad Católica de Chile, 1997, pág. 88.
[7]Idem.
[8]Ibid., pág 87.
[9]Cfr., Idem.
[10]Cfr. Idem.
[11]Idem.
[12]  http://docs.google.com/viewer.a=v&q=cache:W02MLQYJKYgJ:130.206.170.118/servlet/SBReadResourceServlet%3F
[13]Cfr., Op. Cit., pág 89.
[14]Cfr., Ibid., pág 90.
[15]Idem.